Descubre la historia

Si nos remontamos a la edad media, el fiordo de Forth era conocido como el mar escocés. Era enorme e inaccesible y la tierra que había al otro lado se conocía como la Escocia ultramarina o la Escocia del otro lado del mar.

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En julio de 1204 el lobo de guerra «una catapulta gigantesca« estaba listo. Era un auténtico monstruo construido por 40 carpinteros trabajando en ella durante tres meses consecutivos.

Lobo de Guerra
Catapulta de guerra en la ciudad de Stirling

Cuando vieron desde el castillo las bestias que estaban ensamblando hicieron lo que cualquier ser humano habría hecho, rendirse. Pero Eduardo I no lo aceptó y siguió con su acometido porque quería utilizarlas ordenando a todo el mundo que permaneciera en el castillo hasta que comenzara la batalla.

En un solo disparo del «lobo de guerra«, destruyó por completo la caseta del guarda del castillo. Stirling volvía a estar en manos de los ingleses pero la victoria fue breve. Tres años después Eduardo I murió y su desventurado hijo Eduardo II se convirtió en Rey de Inglaterra.

LOS ESCOCESES RECUPERAN TODOS SUS CASTILLOS

Sólo faltaron los de Roxburgh «en los borders«, Edimburgo, Berwick y Stirling. Lo consiguieron gracias a uno de los reyes más famosos de la historia. Roberto I de Escocia.

Este rey fue un buen soldado y en la primavera de 1214 mandó a su hermano a asediar el castillo de Stirling y a echar de allí a los todos los ingleses.

En junio Eduardo II llevó a su ejército hacia el norte para liberar el castillo. El 22 de junio Eduardo II se encontraba a tan solo 24 km Falkirk y parecía que nada podía impedir que liberase el castillo, pero si hubo algo que se interpuso en su camino, Bannockburn.

MARÍA ESTUARDO 

De entre estas paredes nació después uno de los personajes más sorprendentes de la historia de Escocia, no fue un guerrero sino una mujer y se llamaba María I de Escocia.

María Estuardo y James Darnley
María Estuardo y James Darnley

A finales del siglo XIV el castillo de Stiling no era más que una ruina, había sobrevivido a los ataques del ejército inglés, pero el rey Robert The Bruce de Escocia lo destrozó por completo. Sin embargo poco después volvió a ponerse en pie. Los encargados fueron la familia Stuart. Una familia real que había llegado para gobernar no sólo Escocia, sino también toda Gran Bretaña e Irlanda.

Hoy en día las zonas más antiguas del castillo datan de 1380 cuando los Stuart terminaron de restaurarlo, la familia arregló y reforzó las puertas norte y sur. Construyeron una capilla y rediseñaron los jardines. Pero aunque el castillo empezaba a ser más bonito seguía teniendo un lado oscuro.

Estos nuevos Reyes de Escocia también utilizaron Stirling como lugar en el que llevar a cabo actos horrendos. Los primeros Stuart eran personas tremendamente violentas, varios primos de Jacobo I murieron ejecutados fuera de los muros de este castillo. Jacobo II apuñaló al conde de Douglas hasta la muerte y después lo lanzó por una de las ventanas del castillo. Y Jacobo III fue un hombre tan irresponsable, y tan perezoso, que su propio hijo Jacobo IV, estuvo implicado en su propia muerte en la batalla de Sauchieburn.

Jacobo IV ha pasado a la historia como el primer Rey renacentista de Escocia. Fue un hombre Pío e ilustrado, encantador, creativo y hablaba unos ocho idiomas. Era el primer Stuart más interesado en el arte, que en aprender a asesinar como todos sus antepasados. Además tenía una corte muy peculiar. Por lo que bajo su mandato, este castillo fue el hogar de algunos de los personajes más excéntricos de toda Europa.

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