Descubre la historia

Si nos remontamos a la edad media, el fiordo de Forth era conocido como el mar escocés. Era enorme e inaccesible y la tierra que había al otro lado se conocía como la Escocia ultramarina o la Escocia del otro lado del mar.

0

El reino de Jacobo IV comenzó rodeado de rebeliones e intrigas pero todo eso cambió y fue capaz de traer a Escocia lo mejor de renacimiento Europeo. Construyó el gran salón del castillo y lo llenó de artistas, poetas, compositores, científicos, médicos, diplomáticos y damiselas…

DESCUBRE AL ALQUIMISTA JOHN DAMIAN

Aunque a Jacobo IV le encantaba consentir a hombres como Damian también le dio al castillo de Stirling un uso político. Es posible que la decisión más importante e inteligente de Jacobo IV fuese asegurar la alianza con Inglaterra casándose con Margarita Tudor, hija del Rey Enrique VII y hermana de Enrique VIII. Llegó aquí a Escocia en 1503 con muchas tierras, una gran dote y la promesa de paz perpetua. Pero lo que nadie imaginó jamás era que tres generaciones después este matrimonio colocaría a un Rey escocés en el trono de Inglaterra e Irlanda.

Margarita dió a luz en el castillo a al menos uno de sus seis hijos, y en 1513 después de que Jacobo IV muriese combatiendo a los ingleses en la batalla de Flodden, el hijo de Margarita de tan solo diecisiete meses de edad fue coronado como el Rey Jacobo V en la capilla real.

Cuando Jacobo V creció siguió ampliando el castillo de una manera un tanto especial, a la izquierda del portón principal en el lado sur del castillo construyó el palacio real. Es uno de los edificios más impresionantes en cuanto arquitectura de toda Escocia. De hecho no parecería estar fuera de lugar ni en Versailles, y hay un motivo.

La segunda mujer de Jacobo V fue María de Guisa. Una mujer francesa que había declinado convertirse en la cuarta mujer de Enrique III, alegando que tenía el cuerpo demasiado largo y el cuello demasiado corto. María creó este palacio junto con Jacobo V, es un pedazo de cultura francesa en mitad de Escocia e incluso hoy en día es uno de los edificios renacentistas más especiales de toda Gran Bretaña.

palacio stirling
Interior del castillo de Stirling

Por dentro el palacio está dividido en dos apartamentos opulentos con sus propios dormitorios y salones de recepción. Uno para el Rey y otro para la Reina. Pero una de las cosas más especiales es el techo del dormitorio del Rey, que está decorado con retratos tallados en madera de roble conocidos como las cabezas de Stirling «son figuras mitológicas, antiguos emperadores y Reyes de Escocia«, y como ya demostraron los Stuart de lo último tenían en abundancia.

Los reyes escoceses tenían la terrible costumbre de morir jóvenes y de dejar el trono en herencia a sus hijos. Jacobo IV tenía quince años cuando heredó la corona y Jacobo V sólo diecisiete meses. Y cuando Jacobo V falleció dejó como heredera a su hija de seis años. Una niñita que algún día acabaría convirtiéndose en la reina María I de Escocia.

Desde el momento en el que nació María I de Escocia fue uno de los personajes más especiales de la historia británica. Tenía talento, era atractiva, inteligente y un tanto desdichada. Su vida está llena de tragedias románticas, y empezó en este castillo.

María fue coronada cuando sólo tenía nueve meses, pero en Inglaterra, Enrique VIII, ya se había interesado por ella. Su intención era casarla con su hijo, para crear una unión dinástica entre los dos países.

MARÍA DE GUISA NO ESTABA POR LA LABOR

La madre de María, María de Guisa. No estaba por la labor de conceder a su hija en matrimonio a Inglaterra. Sabía que de esa manera, rompería una alianza de más de trescientos años entre Escocia y su Francia natal, pero el hecho de que encerrase a la princesa en el castillo para que nadie pudiese llevársela a Inglaterra enfureció completamente al rey Enrique VIII que ordenó una serie de ataques brutales militares contra Escocia, para poder secuestrar a la princesa.

Esos ataques se conocen como los ataques Raff wing. Por su seguridad trasladaron a María a Francia cuando sólo tenía cinco años y no volvió hasta trece años después. Para entonces Enrique VIII como su hijo habían muerto, y María se había casado con el rey de Francia.

Pero en agosto de 1561, volvió a la tierra que la vio nacer. Su marido el Rey de Francia murió en 1560 y ella había sido relegada de la política francesa, pero lo más importante es que dos años antes, la prima de María, Isabel. Se había convertido en Reina de Inglaterra. Era la gran oportunidad de María, ¡la sangre Tudor corría por sus venas gracias a su abuela Margarita!. Había sido Reina de Francia, seguía siendo Reina de Escocia y ahora pretendía convertirse en la heredera legal de la corona Inglesa gracias a Isabel.

Deja un comentario