Glasgow

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Conciliando sofisticación y sencillez, la mayor urbe escocesa ha evolucionado en las dos últimas décadas hasta convertirse en una metrópoli fascinante. Estoy hablando de Glasgow.

Por qué ir

A primera vista, la belleza sobria de sus edificios victorianos –legado de la riqueza generada en su día como centro productivo y comercial– trasluce un aire de seriedad. Pero no: aquí se prodigan bares estilosos, restaurantes de primera, clubes hedonistas y una de las mejores escenas de música en directo del Reino Unido.

Pero Glasgow también tiene mucho que ofrecer de día. Es un excelente destino de compras, tanto si se busca moda italiana como prendas de segunda mano, y además cuenta con una magnífica oferta de museos y galerías de nivel. Los sublimes diseños de Charles Rennie Mackintosh tachonan la ciudad, orgullosa, a su vez, de un patrimonio industrial presentado con tintes innovadores. Y el río Clyde, tradicionalmente asociado a la cara inhóspita de Glasgow, es hoy un símbolo del renacimiento que está experimentando.

Cuándo ir

Febrero: Si la niebla no da tregua, lo mejor es confinarse en alguno de los fabulosos pubs o clubes de Glasgow.

Junio: La música invade la ciudad durante el West End Festival y el Glasgow Jazz Festival.

Agosto: Es una ciudad agradable en cualquier época, pero cuando luce el sol es el lugar más alegre del Reino Unido.

Dónde comer

Dónde dormir

Información

  • Admirar los fabulosos cuadros de la Burrell Collection, la Kelvingrove Art Gallery y la Hunterian Art Gallery.
  • Asistir a un partido en el colosal santuario del fútbol del Celtic o los Rangers.
  • Moverse al ritmo de los mejores DJ en las discotecas de Glasgow.
  • Decidir el siguiente restaurante del West End donde ir a comer.
  • Descubrir la obra de Charles Rennie Mackintosh.
  • Sumergirse en el mítico y variopinto panorama de la música en directo en alguna de las emblemáticas salas locales.
  • Explorar en bicicleta el legado industrial y los verdes alrededores de Glasgow siguiendo alguna de sus excelentes rutas ciclistas.
  • Empaparse de la simpática cultura gay en alguno de los bares del Pink Triangle.

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