Su nombre correcto es High Kirk of Edinburgh (solo fue catedral entre 1633 y 1638 y desde 1661 a 1689), pero se llama catedral de St Giles por el santo patrón de pobres y tullidos. La iglesia actual es en gran parte del s. XV -su bello chapitel en forma de corona se finalizó en 1495-, pero se restauró casi en su totalidad en el s. XIX.

La catedral ocupa la sede de una iglesia de estilo normando que se constituyó en 1126 y que en 1386 destruyeron los invasores ingleses. Los únicos restos de consideración son los pilares centrales que sostienen la torre. Su interior carece de grandeza pero es rico en historia: St Giles fue parte esencial de la Reforma escocesa, y John Knox ejerció de pastor en el lugar entre 1559 y 1572.

Uno de los rincones más interesantes de la Kirk (iglesia) es la Thristle Chapel (capilla del Cardo), construida en 1911 par alos Caballeros de la Antiguísima y Nobilísima Orden del Cardo. Las sillas del coro, de estilo gótico e historiada talla, tienen doseles rematados por los yelmos y armaduras de los 16 caballeros. En el extremo oriental externo de St Giles está la Mercat Cross, una copia del s. XIX de la original de 1365. Allí se reunian los mercaderes para hacer negocios y se leían proclams reales.

Nada más salir de la puerta oeste, un corazón de adoquín señala la sede de Tolbooth, del s. XV, que hizo las veces de sede de reunión del Parlamento y del Ayuntamiento antes de convertirse en el Tribunal de Justicia y, por último, en una célebre cárcel y lugar de ejecuciones. Sir Walter Scott lo inmortalizó en su novela El corazón de Midlothian. Se demolió en el s. XIX. Es típico escupir sobre el corazón en busca de buena suerte.