Es la residencia oficial de la familia real en Escocia, y hace las funciones de hogar cuando la reina visita Edimburgo. Pero de hecho tiene más fama por haber sido el hogar de la desventurada María Estuardo en el s. XVI. En este palacio vivió seis turbulentos años (1561-1567), durante los cuales debatió con John Knox, se casó en primeras y segundas nupcias y presenció el asesinato de su secretario (y supuesto amante) David Rizzio.

Indispensable

Great Gallery

El circuito que se hace con audioguía lleva por una serie de impresionantes aposentos reales y acaba en la Great Gallery. Sus 89 retratos de reyes escoceses (reales y legendarios) fueron un encargo de Carlos II y supuestamente sirven para documentar su linaje ininterrumpido desde Scota, la hija del faraón egipcio que descubrió al infante Moisés en un cesto a orillas del Nilo.

Aposentos de María Estuardo

La joya del circuito es el dormitorio de María Estuardo, hogar de la desdichada reina entre 1561 y 1567 (una escalera secreta lo une al de su esposo). Fue en esta estancia donde su celoso primer marido, lord Darnley, retuvo a la reina embarazada mientras sus secuaces mataban a su secretario -y favorito- David Rizzio. Una placa en la habitación vecina señala el lugar donde se desangró hasta morir.

Abadía de Holyrood

La entrada al palacio incluye un circuito guiado por esta abadía (solo de abril a octubre), que fundó el rey David I en 1128. Se cree que lleva el nombre de un fragmento de la Vera Cruz, sobre la que fue crudificado Jesucristo (rood es “cruz” en escocés antiguo), y que se dice trajo de Tierra Santa la madre de David, santa Margarita. Casi todas las ruinas que se conservan son de los s. XII y s.XIII, la bóveda funeraria real contiene los restos de los reyes David II, Jacobo II y Jacobo V, así como de lord Darnley, esposo de María Estuardo.