La fiesta pagana del fin de año

Muchas de estas costumbres continúan hoy en día

0
77

Sólo una nación en el mundo puede celebrar el año nuevo o Hogmanay con tanta juerga y pasión, sí, has acertado: Los escoceses.

Aunque hoy sería impensable, la navidad en Escocia fue prohibida más de 400 años. ¿Por qué?. Sencillamente tras la reforma protestante, se consideró que la navidad era un evento tradicionalmente católico y no cabía su celebración en un país protestante. Los escoceses retomaron esta fiesta en el 1950.

Pero, ¿cuáles son los orígenes reales de Nochevieja en Escocia?, y ¿por qué un desconocido bien parecido y castaño puede llegar a ser un visitante bienvenido después de la medianoche?

La palabra en si de Hogmanay, tiene varias teorías. Se cree que pudo venir de la celebración vikinga del Yulesolsticio de invierno– cuya palabra escandinava para describir esta fiesta era “Hoggo-nott“. Por otro lado los flamencos usaban las palabras “hoog min dag” que significaba – día de gran amor–  y los Anglosajones usaban “Haleg monath” que significa – mes sagrado – Posiblemente, de entre todas las teorías, que se conocen, la que cobra mayor fuerza es aquella que nos indica que viene del francés “Homme est né” – un hombre ha nacido -.

Tras la entrada al nuevo año, según los escoceses, el primero en entrar en casa debe ser un hombre castaño y debe traer consigo whisky y las famosas galletitas escocesas –shortbread-. A esta tradición se le llama “First Footing”, se cre que viene heredada pero a la inversa de aquellos días vikingos, cuando un extraño rubio y muy alto llegaba a la puerta de casa con un hacha, y no con muy buenas intenciones.

OTRAS CURIOSIDADES

  •  Limpiar la casa el 31 de Diciembre
  •  Saldar todas las deudas
  •  Cantar “Auld Lang Syne” del poeta Robert Burns justo después de las 12 de la noche

En la cultura celta, así como en muchas otras, se usaba el fuego para ahuyentar a los malos espíritus, así que el fuego cobró vital importancia en la celebración del Hogmanay con ese mismo objetivo, ahuyentar malos espíritus en el año nuevo que comenzaba.

En la antigüedad, incluso se quemaban animales porque se consideraba que el humo que se desprendía del animal era de lo más efectivo contra entes malignos.

Muchas de estas costumbres continúan hoy en día, –no tan drásticas– sobre todo en las comunidades más antiguas de las tierras altas y las islas de Escocia. En la Isla de Lewis, en las Hébridas exteriores, los jovenzuelos forman bandas opuestas; uno de los lideres lleva la piel de una oveja, mientras que el otro miembro lleva un saco. Los jóvenes, se mueven por todo el pueblo de casa en casa recitando una rima en gaélico. Los chicos reciben bannocks -bollos de fruta- por parte  de los vecinos antes de ir a visitar la siguiente casa.

Una ceremonia espectacular de fuego tiene lugar en Stonehaven, al sur de Aberdeen, en la costa este. Fortachones, zarandean bolas de fuego gigantes, atadas a unos postes metálicos largos, recorriendo las calles principales. Esta tradición ancestral se remonta a siglos pasados cuando llegaba el solsticio de invierno, las bolas representaban el sol y al agitarlas en todas direcciones se creía que, así ahuyentaban a los malos espíritus.

Si visitas Escocia el segundo día del año, tienes que saber que también es festivo, siendo este día extra, pero insuficiente para recuperarse de una semana de intenso jolgorio.

Todo esto ayuda a formar parte del legado cultural de Escocia, de antiguas costumbres y tradiciones que rodean a esta la fiesta. Hoy se lanzan fuegos artificiales y se celebran procesiones con antorchas conmemorando aquellas fiestas paganas vikingas de hace mucho, mucho tiempo.

Sigue el fin de año por toda Escocia en este enlace.

Deja un comentario