La noche de Burns

Recordado sobre todo, por haber escrito la letra de Auld Lang Syne

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Hoy recordamos un día muy especial en Escocia, el 25 de Enero. Año tras año he celebrado “La noche de Burns” (Burns night o también Burns supper), en honor a Robert Burns. ¿Quieres saber de qué se trata? Pues atent@, porque te vas a quedar helad@.

¿Quién era Robert Burns?

Burns nació en Alloway, en el seno de una familia pobre que se ganaba a duras penas la vida trabajando en la jardinería y la agricultura. En la escuela mostró dotes tempranas para la poesía y amor por las canciones populares, y con posterioridad empezó a escribir sus propias canciones y sátiras. Cuando los problemas de su ardua vida de agricultor se agravaron por la querella que amenazó con presentarle el padre de Jean Amour, con quien había mantenido un idilio, decidió emigrar a Jamaica; renunció a su parte de la granja familiar y publicó sus poemas para costearse su viaje.

Los poemas recibieron criticas tan elogiosas en Edimburgo que Burns decidió quedarse en Escocia y dedicarse a escribir. En 1787 se trasladó a Edimburgo para publicar una segunda edición, pero los beneficios no le alcanzaban para vivir y se vio obligado a aceptar un empleo de recaudador de impuestos en Dumfriesshire. Aunque desempeñó bien su oficio, no era recaudador por naturaleza y describió su trabajo como “el exercrable menester de un azuzador de los sabuesos de la justicia”. Aportó muchas canciones a colecciones diversas, y en 1793 se publicó una tercera edición de sus poesias. Poeta prodigioso, Burns escribió m´s de 28.000 versos en más de 22 años. Murió se cree de un infarto en Dumfries en 1796, a los 37 años, tras haber engendrado más de una docena de hijos con varias mujeres. La generosa Jean dio a luz nueve de ellos y acogió a otro: “Nuestro Robbie debió de haber tenido dos esposas”.

Muchos de los lugares mencionados en el relato en verso Tam O’Shanter pueden visitarse todavía. El granjero Tam, cuando regresa cabalgando a su casas tras una noche de borrachera en un pub de Ayr, ve brujas bailando en el cementerio de Alloway, llama a gritos a la única hermosa, pero las brujas lo persiguen y, para ponerse a salvo, tiene que llegar a la orilla opuesta del río; consigue cruzar el Brig o’ Doon, pero las brujas arrancan la cola de su yegua.

La relación de Burns con el sur de Escocia es explotada a conciencia, como no iba a ser menos. Las oficinas de turismo facilitan el folleto Burns Heritage Trail, que conduce a todos los lugares que pueden reivindicar algún vínculo con el bardo nacional.

¿De qué trata “La noche de Burns”?

Como digo, cada 25 de Enero (día en el que nació el poeta) se celebra La noche de Burns, una noche en la que se recuerda y se rinde homenaje al hijo favorito de Escocia (tal como se le conoce cariñósamente), ya sea en familia con un grupo reducido de amigos o una gran celebración por todo lo alto, pero siempre hay unos elementos comunes, te lo cuento:

Primer paso – Dar la bienvenida a los invitados
Lo ideal es que un gaitero toque música tradicional para dar la bienvenida a los invitados. Si el anfitrión no desea o no puede disponer de un gaitero, entonces vale con poner un poco de música escocesa de fondo.

Segundo paso – Saludos y presentaciones
El anfitrión saludará a los invitados y hará las presentaciones pertinentes para que todos los invitados se conozcan (obviamente esto es un paso que, entre amigos de toda la vida, se puede omitir).

Tercer paso – The Selkirk Grace
Se trata de un pequeño pero importante discurso conocido como The Selkirk Grace. Digamos que es una bendición de la mesa.

Some hae meat and canna eat,
And some wad eat that want it,
But we hae meat and we can eat,
And sae the Lord be thankit.

Cuarto paso – Entrada del Haggis
Todos los comensales se ponen de pie cuando entra el plato principal, un haggis (plato típico escocés) sobre un recipiente, normalmente de plata. Es llevado por el cocinero, mientras suena una gaita que acompaña (normalmente interpretando la canción A man’s a man for aw that, de Robert Burns). Después el anfitrión, u otro comensal con talento para la recitación, interpreta el “Discurso al Haggis” (Address To a Haggis), también del poeta Burns. A medida que lo recita, clava un cuchillo en el haggis, abriéndolo de lado a lado. Si se realiza apropiadamente, este acto es el punto álgido de la velada.

Luego, el Haggis vuelve a la cocina donde el cocinero más tarde lo servirá. Finalmente, para acabar con este cuarto paso, todos los invitados deben alzar su copa y gritar “The Haggis!”, lo cual da paso a la cena en sí.

Quinto paso – La cena
Tradicionalmente, se debe cenar mientras se escucha de fondo música escocesa, y por lo general, la cena está compuesta por un entrante (Traditional cock-a-leekie soup), plato principal (Haggis, neeps and tatties), postre (Clootie Dumpling, Typsy Laird, o algún tipo de Cheesecake).

Sexto paso – El primer show
Tras la cena, el primer show tendrá lugar. Normalmente un cantante o músico interpretará algún poema de Burns como My Luve is like a red red rose, Tam o’Shanter, etc…

Séptimo paso – The immortal memory (Recuerdo inmortal)
El anfitrión o uno de los invitados pronunciará un breve discurso recordando algunos aspectos de la vida o la obra de Robert Burns. Puede tratarse de un discurso jocoso o serio, a gusto del orador, pero siempre entretenido. Después los comensales brindarán por el poeta.

Octavo paso – Toast to the Lassies (un brindis por las damas)
Tradicionalmente, se trataba de un discurso dicho por un comensal masculino en agradecimiento a las mujeres que habían preparado la cena. En la actualidad su temática es más amplia, y suele abarcar la visión del orador sobre las mujeres en general. Suele ser gracioso, pero no ofensivo, sobre todo porque las damas tienen la oportunidad de contestar a continuación.

Noveno paso – Reply to the Toast to the Lassies (respuesta al brindis por las damas)
Una invitada femenina presenta su visión sobre los hombres, respondiendo, si quiere, a algunas de las afirmaciones del discurso anterior. Es habitual que las personas encargadas de estos dos brindis colaboren en su redacción, de forma que ambos discursos se complementen.

Décimo paso – Vote to thank (agradecimientos)
El anfitrión se levanta, y agradece a todos los invitados que han hecho posible la realización de tan magnífica velada. Una vez que esto ocurre, ya los invitados pueden ir tomando sus abrigos y llamando a los taxis, la noche está a punto de finalizar.

Undécimo paso – Auld Lang Syne, la despedida.
Para finalizar la velada, el anfitrión invita a los presentes a levantarse, a cogerse de la mano y cantar juntos el Auld Lang Syne de Robert Burns (canción popularmente conocida como la canción de las despedidas). Así, finaliza la noche de Burns.

El bardo escocés

La veo en las flores cubiertas de rocío,

la veo dulce y hermosa;

la oigo en las aves cantoras,

la oigo hechizando el aire,

no hay una flor bella que brote

junto a fuente, matorral ni prado;

no hay una bella ave que cante,

que no me recuerde a mi Jean.

Robert Burns, Of a ‘ the Airts, 1788

Recordado, sobre todo, por haber escrito la letra de Auld Lang Syne, Robert Burns es el poeta más famoso de Escocia y un héroe del pueblo; los escoceses de todo el mundo celebran su cumpleaños cada 25 de enero con la Buns Night.

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