Leith es el puerto marino de Edimburgo desde el s. XIV, pero tras la II Guerra Mundial entró en decadencia. Hoy sus antiguas naves se están transformando en pisos de lujo, y se ha creado un elegante conjunto de bares y restaurantes de moda en el paseo marítimo, que lleva a la Ocean Terminal, su nuevo complejo comercial y de ocio, y al antiguo yate real Britannia.

Puntos de interés

Puerto de Newhaven

Newhaven fue en su día singular comunidad pesquera cuyas pescadoras recorrían las calles de New Town vendiendo caller herrin (arenque fresco), que llevaban a la espalda en cestos de mimbre. Las nuevas construcciones han socavado su ambiente de pueblo pesquero, pero el pequeño puerto conserva su pintoresco faro.

Leith Links

Este parque público era terreno de pasto, pero hoy es más célebre como cuna del golf moderno. St Andrews tiene el campo de golf más antiguo del mundo, pero fue en Leith Links donde la Honorable Compañía de Golfistas de Edimburgo formuló en 1744 las primeras normas oficiales de este deporte.

The Shore

La parte más bella de Leith es su empedrado paseo marítimo, lleno de pubs y restaurantes. Antes de que se construyeran  los muelles en el s. XIX, este era el embarcadero original de Leith. Una placa de hierro frente al nº30 señala el King’s Landing (desembarco del rey), el lugar donde Jorge IV (primer monarca británico que visitó Escocia desde que lo hiciera Carlos II en 1650) se apeó en 1822.

Trinity House

Este edificio neoclásico de 1816 fue la sede de la Incorporación of Masters and Mariners (fundada en 1380), equivalente náutico de un gremio de mercaderes, y es un tesoro de maquetas de barcos antiguos, instrumentos de navegación y recuerdos náuticos relacionados con la historia marítima de Leith. Solo se puede visitar en un circuito guiado de 1h con cita previa.

Cramond Village

Con sus barcos amarrados, regios cisnes y ladera de casas encaladas en la desembocadura del río Almond, Cramond al oeste de Leith, es el rincón más pintoresco de Edimburgo. Nació como aldea molinera y tiene una iglesia histórica del s. XVII, una fortificación de planta cuadrada del s. XV y varios restos romanos nada impresionantes. Pero casi todo el mundo la visita para recorrer su paseo marítimo, tomarse una copa en el pub y gozar de las caminatas por el río hasta los viejos molinos.