El nuevo edificio del museo nacional se inaguró en 1998. Su piedra dorada y moderna arquitectura hacen de él uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Sus cinco plantas recorren la historia de Escocia desde su cuna geológica hasta la década de 1990. El nuevo edificio comunica con el museo victoriano original, uqe se sometió a una completa reforma en el 2011. Alberga piezas de historia natural, arqueología, tecnología científica e industrial, y artes decorativas del antiguo Egipto, el islam y Oriente.

Es mejor empezar por la entrada principal de Chambers St, en lugar de por la moderna torre del extremo oeste de la calle. Esta entrada da a un evocador vestíbulo que ocupa lo que antaño eran los sótanos del museo, donde hay un mostrador de información con mapas y folletos, un guardarropa, aseos y un café-restaurante. Las escaleras suben hasta la luminosa Grand Gallery, un espectacular atrio con el techo de cristal flanqueado por pilares de hierro y balcones, la pieza central del museo victoriano original.

Indispensable

Grand Gallery

La entrada principal, en medio de Chambers St, conduce a un pintoresco vestíbulo que ocupa los antiguos sótanos del  museo. Unas escaleras llevan a la luz de la victoriana Grand Gallery, u espectacular patio de techo acristalado rodeado de balcones y columnas de hierro forjado. Se trata de la pieza central del museo victoriano original. La diseño en la década de 1860 Francis Fowke, capitán del Cuerpo de Ingenieros Reales, que además creó el londinense Royal Albert Hall y varias partes del también lindinense Victoria an Albert Museum.

Cada hora se congrega en el lugar una multitud para oir las campanadas de la Millennium Clok Tower, la cual se erigió en 1999 para conmemorar lo mejor y lo peor de la historia de la humanidad. Inspirada en maravillas mecánicas como el reloj astronómico de Praga, se parece más a una escultura cinética que a un reloj.

Animal World

A esta exposición, una de las novedades más impresinantes del museo victoriano, se accede a través de una puerta del extremo este de la Grand Gallery. Se trata de un bello y dinámico despliegue de animales aparentemente atrapados a medio salto, brinco o cabriola, distribuidos en grupos que ilustran distintos medios de locomoción, métodos de alimentación y formas de reproducción. Allí se mezclan con las criaturas extintas, como el esqueleto de tamaño natural de un Tyrannosaurus rex.

Window on the Wolrd

Las piezas dispuestas en los balcones de la Grand Gallery forman la llamada “ventana al mundo”, con vistas a más de 800 objetos de las colecciones del mseo, que van desde las tallas más grandes del mundo en dientes y huesos de cahalotes, hasta una bicicleta de carreras de cuatro asientos de 1898.

Hawthornden Court

En el extremo oeste de la Grand Gallery, la exposición Connect muestra a la oveja Dolly, el primer mamífero clonado del mundo a partir de una célula adulta, y lleva hasta Hawthornden Court, el patio central del ala moderna, agraciado por el coche de formula 1 que condujo sir Jackie Stewart (el mejor automovilista de Escocia) en la décadad de 1970.

Early People Gallery

Unas escaleras al final de Hawthornden Court descienden hasta esta galería de la planta cero, decorada con curiosas esculturas humanoides del sir Eduardo Paolozzi y bellas instalaciones del escultor Andy Galsworthy. No hay que perderse la Cramond Lioness, escultura funeraria romana de un león con una cabeza humana entre los dientes (se descubrió en el rio Almond, en la orilla oeste de Edimburgo, en 1997). También destacan los 22 kg de plata romana que componen el tesoro de Trapain. Se descubrió en 1919, y es el mayor tesoro de plata romana jamás hallado.

Kingdom of the Scots

Desde la Early People Gallery se asciende a través de la historia de Escocia. Entre las piezas más destacadas de las Kingdom of the Scots, galerías medievales situadas en las plantas 1 y 2, se cuentan el relicario Monymusk, el minúsculo cofre de plata del 750 d.C. que se cuenta que se llevó en 1314 a la batalla de Bannockburn, con Roberto I de Escocia a la cabeza, y el famoso Kewis Chessmen, un juego de preciosas piezas de ajedrez del s. XII talladas en marfil de morsa, el cual se descubrió en la playa de Uig, en la isla de Lewis.

Daith Comes in…

Esta exposición de la planta 5 es un paraiso godo de carros fúnebres de madera, joyas, de azabache y brazaletes de luto de pelo humano, así como las mortsafes, estructuras de hierro que protegían los cuerpos recién sepultados de los estragos de los ladrones de cadáveres. Pero las  piezas más fascinantes son los misteriosos ataúdes de Arthur’s Seat. Los hallaron dos chiscos jugando en una cueva en una cue a de Holyrood Park en 1836. son 17 pequeños ataúdes de menos de 10 cm de largo que contienen figurillas de madera. Se cree que fueron el entierro figurado de las victimas de los más famosos ladrones de cadáveres de Edimburgo, Burke y Hare, qe mataban a sus congéneres y vendían sus cuerpos a un profesor de anatomía. Para más información, puedes leer mi post.

Leaving Scotland

La planta 6 pertenece al s. XX. Tiene galerias dedicadas a la guerra, la industria y la vida diaria ilustrada mediante historias personales, videos y objetos icónicos, como un juego de gaitas que se tocó en 1916 en la batalla del Somme. También está la emotiva exposición Leaving Scotland, con relatos de la diáspora escocesa, de los que emigraron para empezar una nueva vida en Canadá, Australia, EE. UU y otros paises, desde el s. XVIII hasta la década de 1960.

Terraza de la azotea

Antes de irse hay que tomar el ascensor oculto en una esquina de la planta 6, cerca de la galería bélica, y visitar la azotea para gozar de una vista fantástica de la ciudad, que abarca hasta las murallas del castillo.